SERIE: DETOX DEL ALMA
Muchas veces nos resistimos a recibir la ayuda que Dios quiere darnos. Nos aferramos a nuestros malos hábitos y a la forma de vida que hemos conocido, incluso si esta nos está esclavizando. Somos como el pueblo de Israel en el desierto, que añoraba volver a Egipto, a pesar de la opresión que allí sufrían. Nos acostumbramos tanto a la esclavitud que termina pareciéndonos normal y hasta preferible a la libertad que Dios nos ofrece.
Sin embargo, Dios quiere liberarnos de esas cadenas. Él desea sanar nuestras almas y darnos una nueva vida. Pero para ello, debemos estar dispuestos a reconocer nuestra necesidad y a confiar en Él. «Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia» (Proverbios 3:5, NTV). Debemos dejar de criticar lo que Dios está haciendo y, en su lugar, abrir nuestros ojos a la obra que Él quiere realizar en nosotros.
P, Elias hoyos