SERIE: HERIDAS DEL ALMA
Muchas veces creemos que si no sentimos dolor, todo está bien. Pero la realidad es que la ausencia de dolor no significa que hayamos sanado por completo. Nuestro cuerpo puede estar aparentemente bien, pero nuestro espíritu puede estar destrozado por dentro. Es importante reconocer esas heridas ocultas y permitir que Dios las sane, aunque duela en el proceso.
La Biblia nos dice en Proverbios 18:14 que «El espíritu humano puede soportar un cuerpo enfermo, pero ¿quién podrá sobrellevar un espíritu destrozado?» (NTV). Esto nos enseña que el dolor físico es más fácil de sobrellevar que el dolor emocional y espiritual. Muchas veces, tratamos de convencernos a nosotros mismos de que ya superamos ciertos traumas o heridas, pero en realidad los hemos anestesiado, sin permitir que Dios los sane por completo.
Es momento de dejar que el Espíritu Santo nos confronte con lo que necesita ser sanado en nuestras vidas. Tal como David oró en Salmos 139:23-24: «Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; ponme a prueba y conoce mis pensamientos. Mira si hay en mí algún camino de dolor, y guíame por el camino eterno» (NTV). Permitamos que Dios sane nuestras heridas más profundas, para que podamos experimentar la libertad y la sanidad que Él desea darnos.
P. Elias hoyos
Descargar “E05: SINO DUELE ¿YA SANÓ? | SERIE: HERIDAS DEL ALMA” SINO-DUELE-YA-SANO.mp3 – Descargado 0 veces – 11,49 MB