SERIE: DETOX DEL ALMA
Amigo, cada día libramos una batalla invisible en nuestra mente. Si permitimos que las ideas del mundo —el deseo de placer, el orgullo o las tradiciones contrarias a Dios— se repitan una y otra vez, estas se convierten en fortalezas que nos controlan. Como dice Romanos 12:2 (NTV): «No copien el comportamiento y las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar». La clave está en reconocer qué hemos normalizado en nuestra vida que no honra a Dios.
Para practicar esto, comienza examinando tus pensamientos y hábitos. Pregúntate: ¿Esto edifica mi relación con Cristo? Si descubres algo que no coincide con Su Palabra, no lo ignores. Confiésalo y renuncia a ello con fe. 2 Corintios 10:5 (NTV) nos recuerda: «Destruimos todo argumento humano y toda opinión orgullosa que se levanta contra el conocimiento de Dios. Llevamos cautivo todo pensamiento para que se obedezca a Cristo». No se trata de fuerza humana, sino de rendir tu mente a Jesús cada día.
P. Elias hoyos