SERIE: COMENZANDO EL AÑO EN BENDICIÓN
A veces creemos que podemos controlarlo todo. Confiamos en nuestra propia experiencia, nuestra terquedad o nuestro esfuerzo, y terminamos tomando decisiones equivocadas que nos llevan a consecuencias dolorosas. El orgullo nos ciega, nos hace sordos a los consejos y nos impide ver las señales que Dios pone en nuestro camino. Como dice Proverbios 16:18 (NTV): «El orgullo precede a la destrucción; la altanería precede a la caída.» Practicar la humildad comienza aquí: reconociendo que no siempre tenemos la razón y que necesitamos escuchar más de lo que hablamos.
La verdadera transformación viene cuando entregamos el control a Dios. No se trata de pensar menos de nosotros mismos, sino de pensar con claridad: entender que Él es la fuente de toda sabiduría y fuerza. Proverbios 3:5-6 (NTV) nos recuerda: «Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar.» Esto significa orar antes de decidir, buscar su dirección en su Palabra y estar dispuesto a soltar aquello que creemos dominar, pero que en realidad nos domina a nosotros.
P. Elias hoyos