SERIE: COMENZANDO EL AÑO EN BENDICIÓN
A veces creemos que con solo «creer» en Dios es suficiente, pero la vida cristiana es mucho más que una idea. Se trata de estar plantados en Él, como un árbol junto a corrientes de agua. Si no tenemos raíces profundas, los momentos difíciles nos secarán, porque nuestra fe no tendrá de dónde nutrirse. La Biblia dice: «Benditos son los que confían en el Señor y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza. Son como árboles plantados junto a la ribera de un río con raíces que se hunden en las aguas» (Jeremías 17:7-8 NTV). Para ponerlo en práctica, busca una comunidad donde puedas crecer, congregáte regularmente y dedica tiempo a estudiar la Biblia y orar. No te conformes con una fe superficial.
El verdadero crecimiento comienza hacia adentro, con un carácter forjado en Dios. No se trata de aparentar éxito o tenerlo todo, sino de permitir que Dios moldee tu corazón a través de procesos que a veces son difíciles, pero que son necesarios para que no te derrumbes cuando lleguen las tormentas. «Y ahora, tal como recibieron a Cristo Jesús como Señor, deben seguir sus pasos. Echen raíces en él y edifiquen su vida sobre él» (Colosenses 2:6-7 NTV). Para vivirlo, acepta los procesos de la vida con paciencia, permitiendo que Dios use cada situación para fortalecer tu carácter y dependencia en Él. No huyas de los desafíos; son parte de tu crecimiento.
P. Elias hoyos