SERIE: COMENZANDO EL AÑO EN BENDICIÓN
La vida no se trata solo de sobrevivir, sino de vivir con propósito. Los procesos que enfrentamos—esas temporadas incómodas, difíciles o de espera—no son castigos, sino oportunidades para que Dios moldee nuestro carácter. Cuando permitimos que Él nos guíe en medio de las dificultades, aprendemos a depender de Su fuerza y no de la nuestra. Como dice Romanos 5:3-4 (NTV): «Podemos alegrarnos… cuando enfrentamos problemas… porque sabemos que… producen carácter». Practica esto aceptando los desafíos diarios con fe, recordando que cada paso difícil tiene un propósito eterno.
El carácter se fortalece cuando elegimos someternos a la disciplina de Dios. A veces Él nos dice «no» no porque no nos ame, sino porque nos está preparando para bendiciones mayores que aún no estamos listos para manejar. Hebreos 12:11 (NTV) nos recuerda: «Ninguna disciplina es agradable en el momento, sino que duele… pero después produce una cosecha de rectitud y paz». Ponlo en práctica alineando tus decisiones con los principios bíblicos, incluso cuando no comprendas el «porqué». Confía en que Su tiempo es perfecto.
P. Elias hoyos