En la vida, muchas veces nos acercamos a Dios como Simón, invitándolo solo de manera superficial, por curiosidad o por conveniencia, sin realmente querer entregarle el control de nuestra vida. Simón invitó a Jesús a su casa, pero no le mostró el respeto ni la entrega verdadera que un corazón rendido ofrece. Esto nos invita a reflexionar: ¿cuánto permitimos realmente que Dios gobierne nuestro corazón o solo lo dejamos ser un invitado en nuestra vida? La Biblia nos dice en Santiago 4:8 NTV: «Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Límpiense las manos, pecadores; purifiquen su corazón, ustedes los que tienen la mente dividida!» Este llamado es a una entrega sincera y profunda, no a una relación de apariencias.
Por otro lado, está la mujer que, reconociendo su necesidad y su quebr, se acerca a Jesús con humildad y amor, entregándolo todo sin reservas. Ella no busca solo ser perdonada, sino que quiere que Jesús sea su Señor. Su acto de humillación y adoración nos muestra que el perdón de Dios nos transforma y nos lleva a amar con intensidad. Como dice en 1 Juan 4:19 NTV: «Nosotros amamos porque él nos amó primero.» Cuando entendemos se nos ha perdonado, nuestro amor crece y nuestra vida cambia. Practicar esto significa abrir nuestro corazón sin miedo, dejando que Dios tome el liderazgo y nos guíe en cada paso.
Dios siempre llega Justo a Tiempo
P. Elias hoyos
Descargar “EL AMOR QUE NACE DEL PERDÓN” EL-AMOR-QUE-NACE-DEL-PERDON.mp3 – Descargado 0 veces – 11,39 MB