A veces, como Jeremías en la Biblia, podemos sentirnos cansados, solos y decepcionados con Dios porque no vemos respuestas inmediatas a nuestras oraciones o sanidad en nuestras heridas. Es normal cuestionar y hasta sentir que Dios nos ha fallado. Pero la verdad es que Dios nos ama profundamente y desea restaurarnos, aunque a veces nos pide algo muy importante: que volvamos a Él de todo corazón, que no solo busquemos milagros, sino que permitamos que Él transforme nuestra vida desde adentro. Como dice Jeremías 29:13 (NTV): *“Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón.”* No se trata solo de pedir, sino de abrir el corazón para que Dios obre en nuestra vida.
Dios siempre llega Justo a Tiempo
P. Elias hoyos