El peligro más grande para un creyente no está fuera, sino muchas veces, dentro de la iglesia: la manipulación espiritual. Sucede cuando seguimos a personas en lugar de seguir a Cristo. Por ignorancia bíblica, nos impresionan los dones, los milagros o las palabras proféticas, y olvidamos lo que Jesús dijo claramente: **“Puedes identificar a los árboles por su fruto” (Mateo 7:16, NTV)**. La unción es de Dios, pero el fruto habla del carácter de la persona. Si no conocemos la Palabra, somos fáciles de engañar. Para ponerlo en práctica: empieza a leer la Biblia cada día, no como un deber, sino como tu alimento. Pregúntate: ¿lo que escucho se alinea con lo que dice Jesús? No temas abrir tu Biblia y comprobar. **“Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento” (Oseas 4:6a, NTV)**. El conocimiento bíblico es tu escudo.
Dios siempre llega Justo a Tiempo
P. Elias hoyos