SERIE: PORTADORES DE UN SUEÑO
Hay momentos en los que no entendemos lo que ocurre y sentimos que todo está fuera de nuestras manos. Sin embargo, Dios sigue teniendo el control, aun cuando nuestra realidad parezca complicada. María no rechazó el plan de Dios; preguntó: **“¿Pero cómo podrá suceder esto?”** (Lucas 1:34, NTV). Su pregunta no nació de la incredulidad, sino del deseo de comprender cómo participar. Hoy, en lugar de preguntarte si Dios cumplirá sus promesas, pregúntale: **“Señor, ¿cómo quieres que participe?”** Recuerda que tu identidad está en ser hijo de Dios, tu propósito es aquello para lo cual fuiste llamado y tu asignación la tarea específica que puedes realizar.
Dios siempre llega Justo a Tiempo
P. Elias hoyos