SERIE: LÁZARO
Imagina por un momento que eres como Lázaro, ese amigo cercano de Jesús que yacía enfermo en Betania, rodeado de sus hermanas María y Marta. La Biblia nos cuenta en Juan 11:1-2 (NTV): «Un hombre llamado Lázaro estaba enfermo. Vivía en Betania junto con sus hermanas, María y Marta. (Esta es la María que más tarde derramó el costoso perfume sobre los pies del Señor y los secó con sus cabellos. Su hermano Lázaro era el que estaba enfermo)». Tú también tienes partes de tu vida que parecen «muertas»: un sueño olvidado, una relación rota o una esperanza enterrada. Reflexiona: ¿qué has dado por perdido? El mensaje aquí es que Dios usa estas historias para revelarnos verdades profundas, no solo milagros físicos, sino transformaciones espirituales. Para ponerlo en práctica, empieza identificando eso «muerto» en ti hoy. Haz una lista honesta en un diario y ora: «Señor, muéstrame lo que necesita resucitar». Esto te invita a una reflexión profunda sobre cómo lo que parece final no lo es con Dios.
Dios siempre llega Justo a Tiempo
P. Elias Hoyos