SERIE: LÁZARO
A veces la vida duele y nos preguntamos: «Dios, ¿por qué no llegaste a tiempo?». Sentimos que Él se demoró cuando enfrentamos una enfermedad, una pérdida económica o una ruptura. El devocional nos recuerda que nuestra perspectiva del tiempo es limitada, pero Dios es el «Yo Soy». Él no es el «yo seré» o el «yo era»; Él es tu sanador, tu proveedor y tu paz justo ahora, en medio del dolor. Su promesa no es solo para el futuro; es una realidad presente. Como Jesús le dijo a Marta: «Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá aun muera» (Juan 11:25, NTV). No esperes a entenderlo todo; simplemente confía en que Él ya está actuando.
¿Cómo se vive esto? No se trata de negar el dolor, sino de dónde lo depositamos. María, en su angustia, no corrió a la tumba a lamentarse; cayó a los pies de Jesús. Ahí está la clave: rendición. Cuando te sientas abrumado, no descargues tu frustración solo en personas o en la queja; llévala directamente a Él. Dile: «Señor, no entiendo, pero me rindo a ti». Un corazón humillado ante Dios nunca es ignorado. «El Señor está cerca de los que tienen el corazón quebrantado; rescata a los que están abatidos» (Salmo 34:18, NTV). Practica esto: cada mañana, antes de reclamar, recuerda que Él es el «Yo Soy» para hoy. Ora diciendo: «Yo Soy, aquí estoy en mi necesidad. Tú eres mi solución presente».
Dios siempre llega Justo a Tiempo
P. Elias hoyos
Descargar “E14: JESÚS LLORÓ | SERIE: LÁZARO” JESUS-LLORO.mp3 – Descargado 0 veces – 12,11 MB